El primer evento ocurrió la tarde del miércoles, cuando una fuerte tormenta azotó la comunidad de La Soledad. El desbordamiento de arroyos y canales provocó que el agua ingresara a varias viviendas y anegara calles. Desde las primeras horas del jueves, autoridades municipales desplegaron maquinaria pesada para realizar tareas de limpieza y desazolve.
Sin embargo, apenas concluían estos trabajos cuando una nueva tormenta se precipitó sobre la parte alta del municipio. Esto ocasionó el desbordamiento del Arroyo Seco, que cruza la cabecera municipal, y cuyo caudal arrastró cinco vehículos y dos motocicletas, causando momentos de gran alarma entre los habitantes.
Al menos 10 casas resultaron afectadas, por lo que sus ocupantes se vieron obligados a abandonar sus viviendas en busca de refugio con familiares o amigos. Afortunadamente, no se reportan personas lesionadas, según un conteo preliminar de daños realizado por las autoridades locales.
El presidente municipal, Jorge Luis Estrada, ha estado al frente de los trabajos de atención a la emergencia desde el primer momento. El edil informó que ya se solicitó el apoyo del Gobierno del Estado para hacer frente a los daños ocasionados por los fenómenos meteorológicos.
Por el momento, el nivel del agua ha descendido y la situación se mantiene bajo control, aunque las autoridades continúan en alerta preventiva ante la posibilidad de nuevas lluvias. Protección Civil y cuerpos de emergencia permanecen activos, monitoreando el comportamiento de los arroyos y ríos de la región.
Las autoridades municipales exhortaron a la ciudadanía a mantenerse informada por medios oficiales y a evitar cruzar zonas inundadas o con corriente de agua, para prevenir riesgos mayores.