El hijo de la leyenda cayó. Julio César Chávez Jr., quien alguna vez heredó la gloria del ring, fue entregado este 19 de agosto a las autoridades mexicanas tras ser arrestado en Estados Unidos. Hoy duerme en un penal de Sonora, acusado de delincuencia organizada y tráfico de armas.
La historia que parecía de película comenzó a escribirse hace poco más de un año. En marzo de 2023, la Fiscalía General de la República giró una orden de aprehensión en su contra. Pese a ello, Chávez Jr. ingresó a Estados Unidos con visa de turista, la cual venció, dejándolo en situación irregular.
Intentó legalizar su estadía casándose con una ciudadana estadounidense, pero ese intento terminó por hundirlo más: la mujer estaba relacionada con un hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Para las autoridades, aquello fue la pieza clave que lo vinculaba con el Cártel de Sinaloa.
El 2 de julio de 2025, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo arrestaron en Studio City, California. La noticia sacudió tanto al mundo deportivo como al judicial. Desde entonces, se habló de él como “un delincuente indocumentado con nexos criminales”.
“Este afiliado del Cártel de Sinaloa, que cuenta con una orden de arresto vigente por tráfico de armas, municiones y explosivos, fue arrestado por ICE”, dijo la subsecretaria Tricia McLaughlin al confirmar la captura.
Finalmente, la decisión fue tajante: deportación acelerada. El heredero del “César del Boxeo” fue entregado a las autoridades mexicanas y trasladado de inmediato a un penal sonorense, donde ahora enfrenta el capítulo más oscuro de su vida.
La gloria del cuadrilátero quedó atrás. Lo que comenzó como la promesa de continuar un legado se transformó en una caída marcada por acusaciones de crimen organizado. El apellido Chávez, símbolo de orgullo para el boxeo mexicano, hoy se escribe en los expedientes judiciales.









