Washington / Ciudad de México.– Las amenazas arancelarias y los amagos de intervención militar lanzados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podrían afectar la cooperación en seguridad con México, pese a la disposición mostrada por la presidenta Claudia Sheinbaum para trabajar en conjunto contra los cárteles.
Así lo advierte un análisis del Servicio de Investigación del Congreso estadounidense, titulado “Evolución de la cooperación en seguridad entre Estados Unidos y México”, elaborado por la especialista Clare Ribando Seelke.
El informe recuerda que, desde hace más de 15 años, ambos países han sostenido una estrecha cooperación bilateral en materia de seguridad, impulsada por la preocupación de Washington de que los cárteles mexicanos representan una amenaza directa para su seguridad nacional.
En este marco, la cooperación se ha traducido en vuelos de vigilancia sobre territorio mexicano, así como en programas binacionales como la Iniciativa Mérida y, más recientemente, el Marco Bicentenario, para los cuales el Congreso estadounidense aprobó más de 3,600 millones de dólares entre 2008 y 2023.
El documento subraya que los cárteles mexicanos son la principal fuente de metanfetaminas y fentanilo incautados en Estados Unidos. En febrero de 2025, seis de estas organizaciones fueron designadas oficialmente como grupos terroristas por el Departamento de Estado.
El análisis también recuerda que, desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia en 2018, la cooperación en seguridad con Estados Unidos se deterioró de manera gradual, con excepción de la aplicación de medidas migratorias.
Aun así, se mantuvieron espacios de colaboración en áreas específicas, como el intercambio de inteligencia y la cooperación con gobiernos estatales y municipales. En particular, el informe resalta los vínculos con la Ciudad de México, durante la gestión de Claudia Sheinbaum como jefa de Gobierno.
El reporte advierte que las amenazas de Trump —ya sea en forma de aranceles o de una eventual intervención militar en territorio mexicano— podrían poner en entredicho los canales de cooperación en seguridad, pese al interés de la actual administración mexicana por fortalecer la relación bilateral.









