Rigoberto “N” es señalado por su presunta participación en el asesinato del líder citrícola Bernardo Bravo, ocurrido este 20 de octubre en Apatzingán.
Apatzingán, Michoacán.– Elementos de fuerzas federales detuvieron la tarde de este lunes a Rigoberto “N”, alias “El Pantano”, presunto líder del grupo criminal “Los Blancos de Troya”, señalado como responsable de extorsionar a productores limoneros en la región de Tierra Caliente.
De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, la captura se realizó alrededor de las 17:00 horas sobre la carretera Apatzingán–Aguililla, en las inmediaciones de la población de Cenobio Moreno. En el operativo participaron efectivos de la Guardia Civil, Ejército Mexicano y Guardia Nacional.
Durante la detención, a “El Pantano” se le aseguraron 25 mil pesos en efectivo, tres teléfonos celulares, una motocicleta sin reporte de robo y dosis de marihuana. El detenido fue puesto a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE) para determinar su situación jurídica.
Según las investigaciones, Rigoberto “N” sería uno de los principales líderes de Los Blancos de Troya, brazo armado de “Los Viagras”, organización delictiva vinculada con la ola de violencia en Michoacán. Además, se le atribuye la coordinación de cobros de piso y extorsiones a productores limoneros, entre ellos el sector encabezado por el recién asesinado Bernardo Bravo.
El homicidio de Bernardo Bravo, presidente de Citricultores del Valle de Apatzingán y responsable del Tianguis Limonero, ocurrió durante las primeras horas de este 20 de octubre. Su cuerpo fue hallado dentro de su vehículo en el camino a la comunidad Los Tepetates, con huellas de violencia.
Bravo se había distinguido por denunciar públicamente las extorsiones y amenazas en contra de los productores de limón. En semanas recientes, encabezó protestas para exigir mejores precios de compra y la regularización de los días de corte del fruto para evitar la sobreproducción.
Horas antes de su asesinato, el empresario había anunciado en redes sociales su intención de reunirse con representantes de empaques limoneros para buscar acuerdos que beneficiaran a los jornaleros y productores.
Bernardo Bravo estaba casado con Amelí Gissel Navarro Lepe, presidenta del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán, quien, junto con su hijo, encabezó la despedida del líder citrícola durante la misa de cuerpo presente en la Catedral de Apatzingán.
Las autoridades estatales mantienen operativos en la región para desarticular a “Los Blancos de Troya” y esclarecer por completo el asesinato del dirigente agrícola.









