Ciudad de México.— Tras más de 26 horas de debate ininterrumpido, la Cámara de Diputados aprobó en lo particular el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026, que contempla reasignaciones por 17 mil 788 millones de pesos, impulsadas por la mayoría legislativa de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
El dictamen fue avalado con 355 votos a favor y 132 en contra, estos últimos provenientes de las bancadas del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, quienes acusaron al bloque oficialista de imponer un presupuesto “sin consenso y con recortes a instituciones autónomas”.
Reasignaciones y rubros prioritarios
De las 1,733 reservas presentadas durante la discusión, únicamente prosperaron las del bloque mayoritario, que plantearon recortes a organismos autónomos y al Poder Judicial, para destinar los recursos a programas sociales, educación, ciencia y apoyo al campo.
Con las modificaciones aprobadas, el presupuesto será turnado al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación, lo que marcará su entrada en vigor a partir del 1 de enero de 2026.
Debate entre bloques
Durante la sesión, los legisladores de oposición acusaron que las reasignaciones vulneran la autonomía del Poder Judicial y organismos como el INE y la CNDH. En respuesta, los diputados de Morena argumentaron que la redistribución busca fortalecer áreas prioritarias para el desarrollo social.
“Este presupuesto refleja las verdaderas prioridades del pueblo: educación, bienestar y desarrollo”, afirmó el diputado Hamlet García Almaguer (Morena) desde la tribuna. En contraste, el panista Jorge Romero Herrera calificó el dictamen como “un golpe a la independencia de las instituciones”.
Tras la aprobación en lo particular, la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, clausuró la sesión y turnó el documento al Ejecutivo federal. Con ello, concluye la discusión del paquete económico 2026 en la Cámara Baja.
El Presupuesto 2026 se perfila como uno de los más controvertidos de los últimos años, pues mientras el oficialismo celebra la reasignación de recursos a sectores sociales, la oposición advierte de un debilitamiento institucional que podría tener repercusiones en la división de poderes.









