Ciudad de México.— La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este viernes que ha instruido al canciller Juan Ramón de la Fuente para establecer contacto con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, e incluso, si es necesario, con el presidente Donald Trump, tras las recientes declaraciones de Washington sobre ataques terrestres contra los cárteles de la droga.
Durante su conferencia matutina en Guerrero, Sheinbaum explicó que la solicitud de comunicación forma parte de una estrategia para “fortalecer la coordinación” bilateral en materia de seguridad y evitar malentendidos que puedan poner en riesgo las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Esto ocurre luego de que el presidente estadounidense asegurara en una entrevista televisiva que “están por comenzar ataques en tierra” contra los cárteles que, según él, “están dirigiendo México”. Trump también afirmó que estas organizaciones son responsables de miles de muertes en su país cada año.
Sheinbaum subrayó que México y Estados Unidos mantienen ya “grupos de trabajo conjuntos” y un intercambio constante de información, particularmente en temas como el combate a laboratorios clandestinos y el tráfico de precursores de fentanilo. La mandataria insistió en que la cooperación debe darse en el marco del respeto a la soberanía nacional y sin permitir acciones militares unilaterales en territorio mexicano.
Además, la presidenta señaló que evaluaría la posibilidad de dialogar directamente con Trump si ello contribuye a despejar tensiones y fortalecer la coordinación bilateral. En este contexto, reveló que recientemente tuvo una llamada con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en la que abordaron las implicaciones de las acciones de Estados Unidos en América Latina.
Contexto regional y diplomático
Las declaraciones de Trump se producen en medio de una intensificación de la política de seguridad estadounidense en la región, tras una operación militar en Venezuela para capturar al expresidente Nicolás Maduro. Aunque la posibilidad de una intervención militar estadounidense en México ha sido rechazada por autoridades mexicanas y analistas como poco probable, el tema ha generado preocupación en la esfera política y mediática internacional.
El gobierno de México ha reiterado en diversas ocasiones su disposición a cooperar con Estados Unidos en temas de seguridad, migración y crimen organizado, siempre bajo el principio de respeto mutuo y no intervención.









