TEQUILA, JAL. — En un operativo relámpago coordinado por fuerzas federales, el presidente municipal de Tequila, Diego Rivera Navarro, fue detenido la madrugada de este jueves bajo acusaciones de extorsión, corrupción y presuntos nexos con el crimen organizado.
La movilización, denominada «Operación Enjambre», no solo alcanzó al primer edil, sino que desmanteló a la cúpula de su administración, capturando también a los directores de Seguridad Pública, Obras Públicas y Catastro.
Un esquema de extorsión «institucionalizada»
Según las investigaciones presentadas por la Fiscalía General de la República (FGR), los funcionarios operaban una red que asfixiaba a la industria local. Se les acusa de exigir cuotas ilegales a empresarios tequileros y hoteleros a cambio de no clausurar sus negocios o agilizar trámites administrativos.
«No permitiremos que las instituciones municipales sirvan como fachada para la delincuencia organizada», declaró Omar García Harfuch, titular de la SSPC, durante la conferencia matutina.
El polémico historial de Rivera Navarro
La detención es el punto culminante de una administración marcada por el conflicto. Desde su llegada al poder en 2024, Rivera Navarro mantuvo una relación tensa con el sector privado, destacando su confrontación directa con la empresa José Cuervo y el uso indebido del Museo Nacional del Tequila como oficina particular.
Detalle de las capturas:
- Diego Rivera Navarro: Alcalde (acusado de peculado y extorsión).
- Juan Manuel «N»: Jefe de la Policía (investigado por protección a células del CJNG).
- Isaac «N» y Juan Gabriel «N»: Directores de Obras y Catastro (señalados por manipulación de permisos).
El Ayuntamiento de Tequila permanece actualmente bajo el resguardo de la Guardia Nacional mientras se define quién asumirá de forma interina la administración del Pueblo Mágico. Los detenidos fueron trasladados de inmediato a la Ciudad de México para su comparecencia ante un juez federal.









