En un giro que sacude al futbol mexicano, Amaury Vergara, presidente de Chivas, exigió que los jugadores convocados a la Selección Mexicana abandonen la concentración y regresen de inmediato al club para disputar la Liguilla.
La decisión surge tras un aparente rompimiento de acuerdos entre clubes y la Federación Mexicana de Futbol, luego de que se otorgaran permisos especiales a otros equipos, como Toluca, situación que desató la molestia en el Guadalajara.
De acuerdo con reportes, Vergara habría instruido que futbolistas como Roberto Alvarado, Luis Romo, Raúl Rangel y otros seleccionados rojiblancos se reincorporen al equipo, priorizando la fase final del torneo sobre los compromisos del Tri.
El directivo argumenta que “todas las partes deben cumplir los acuerdos”, dejando en claro que no permitirá desventajas deportivas para su equipo en la Liguilla.
La postura de Chivas ha generado un auténtico terremoto en el entorno del futbol nacional, pues pone en jaque la relación entre clubes y selección, justo a las puertas de compromisos clave rumbo al Mundial 2026.
Mientras tanto, la polémica crece y abre el debate: ¿deben los clubes tener prioridad sobre la Selección en momentos decisivos?









