La investigación iniciada por el feminicidio de Valeria, una adolescente de 15 años desaparecida el pasado 3 de mayo en Morelia, llevó a la Fiscalía General del Estado de Michoacán a descubrir lo que considera una presunta estructura familiar dedicada al secuestro y relacionada con otros hechos violentos ocurridos en la entidad.
Este miércoles fue detenido un segundo hermano presuntamente vinculado a esta organización, con lo que suman tres integrantes de un mismo núcleo familiar bajo proceso: el padre y dos de sus hijos.
De acuerdo con las investigaciones, los hermanos habrían sido los encargados de contactar a posibles víctimas mediante redes sociales y plataformas de videojuegos en línea, donde establecían relaciones de confianza para posteriormente facilitar su localización y privación de la libertad.
Las indagatorias señalan que el padre de familia, identificado como Rigoberto “N”, presuntamente coordinaba la logística de las operaciones, incluyendo las negociaciones económicas, las llamadas de extorsión y el ocultamiento de víctimas en zonas de difícil acceso ubicadas entre los municipios de Villa Madero y Tacámbaro.
La Fiscalía también informó que los avances en la investigación permitieron relacionar a este grupo con el homicidio de un hombre identificado como Rusbert, cuyo cuerpo fue localizado en octubre del año pasado.
La captura más reciente fortalece la hipótesis de que la familia operaba como una célula criminal organizada, utilizando vínculos consanguíneos para distribuir funciones y mantener sus actividades ilícitas.
Las autoridades mantienen abiertas diversas líneas de investigación y no descartan la existencia de más víctimas relacionadas con las actividades de esta presunta red criminal.









