Inicio Destacados Morena vs Morena: bedollistas y moronistas se disputan la sucesión en Michoacán

Morena vs Morena: bedollistas y moronistas se disputan la sucesión en Michoacán

Morelia, Mich.- Ha comenzado el proceso interno de Morena para decidir quién será su candidato al Gobierno de Michoacán en el proceso electoral del año 2027.

Será a través de una encuesta como se definirá cual es el perfil idóneo que represente al partido guinda en la elección constitucional venidera.

Aunque Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) han reiterado que llegarán unidos a la elección de 2027, en Michoacán el proceso interno para definir la candidatura a la gubernatura se desarrolla en medio de una evidente disputa entre dos de los principales grupos políticos del movimiento: el encabezado por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y el liderado por el senador Raúl Morón Orozco.

La dirigencia nacional de Morena ha confirmado que la candidatura será definida mediante encuestas, un método que el partido ha utilizado en los procesos internos más relevantes de los últimos años. Sin embargo, la contienda interna ya comenzó a generar tensiones entre las distintas corrientes que buscan influir en la sucesión estatal.

DIFERENCIAS Y DESENCUENTROS

Las diferencias entre ambos grupos no son nuevas. Diversos analistas ubican el origen de la fractura en 2021, cuando Raúl Morón perdió la candidatura de Morena a la gubernatura por una resolución relacionada con el reporte de gastos de precampaña, circunstancia que abrió la puerta para que Alfredo Ramírez Bedolla se convirtiera en candidato y posteriormente ganara la elección constitucional.

Desde entonces, aunque ambos actores han mantenido una relación institucional dentro del mismo movimiento, los desencuentros han sido recurrentes. Incluso el propio gobernador llegó a reconocer públicamente que existían versiones sobre una ruptura política, aunque insistió en que ambos eran «compañeros del mismo movimiento».

MORENA VS MORENA

En los últimos meses las diferencias se han hecho más visibles. Medios estatales han documentado intercambios de señalamientos entre dirigentes y legisladores identificados con uno y otro bloque.

Mientras el grupo cercano a Morón acusa que existe una estructura partidista alineada con Casa Michoacán, desde la dirigencia estatal se ha señalado a algunos legisladores de actuar como voceros del senador.

La disputa también se ha reflejado en órganos internos del partido y en el Congreso local. Legisladores ajenos al círculo cercano del gobernador han denunciado presuntos intentos de concentración de espacios políticos y de control de comisiones estratégicas, acusaciones que han evidenciado la existencia de corrientes enfrentadas dentro de la bancada guinda.

Las diferencias alcanzaron incluso al Consejo Estatal de Morena. En mayo de 2025, una asamblea partidista se realizó sin la asistencia del bloque identificado con Raúl Morón, integrado por decenas de consejeros estatales, situación que volvió a exhibir la falta de consenso interno.

¿QUIÉNES SON LOS ASPIRANTES?

Aunque todavía no hay candidaturas oficiales, entre los nombres que aparecen con mayor frecuencia en el análisis político y en diversas mediciones se encuentran:

  • Raúl Morón Orozco
  • Fabiola Alanís Sámano
  • Gladyz Butanda Macías
  • Carlos Torres Piña
  • Antonio Ixtláhuac Orihuela
  • Gabriela Molina Aguilar
  • Celeste Ascencio Ortega

Actualmente, diversos análisis políticos coinciden en que la definición de la candidatura morenista para 2027 se disputará entre dos estructuras claramente diferenciadas: la encabezada por el gobierno estatal y la que ha construido el senador Raúl Morón a lo largo de los últimos años. El propio legislador reconoció recientemente que mantiene una relación «distante» con el mandatario estatal.

Mientras Morena busca proyectar una imagen de unidad rumbo a la sucesión, la competencia interna en Michoacán se perfila como una de las más intensas del país.

Las encuestas serán el mecanismo oficial para definir la candidatura, pero el verdadero desafío para el partido será evitar que la disputa entre sus principales grupos termine por profundizar una fractura que desde hace años ya es inocultable