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La noche en que La Piedad cambió de rumbo: 25 de julio de 1914

Foto ilustrativa

La Piedad, Mich.- El 25 de julio de 1914, La Piedad fue escenario de uno de los episodios más importantes de la Revolución Mexicana en la región. Ese día, fuerzas constitucionalistas tomaron la plaza de la ciudad tras un enfrentamiento contra los grupos armados que defendían el territorio bajo el mando de Maximiano Velázquez, identificado en las crónicas locales como jefe de las fuerzas huertistas.

El enfrentamiento ocurrió en una etapa decisiva del movimiento revolucionario, cuando las fuerzas encabezadas por Venustiano Carranza avanzaban para derrocar al gobierno de Victoriano Huerta y restablecer el orden constitucional.

La ofensiva en el occidente del país estaba bajo la dirección del general Álvaro Obregón, comandante del Ejército Constitucionalista del Noroeste. Dentro de esa campaña participaron tropas de caballería al mando del general Lucio Blanco, mientras que registros militares señalan al coronel Miguel M. Acosta como uno de los mandos encargados de las operaciones para tomar la plaza piedadense.

Una batalla durante toda la noche

Las tropas revolucionarias ingresaron a La Piedad durante el 25 de julio. Las crónicas de la época describen que el contingente estaba integrado principalmente por campesinos, civiles armados y voluntarios provenientes de distintas regiones.

Los combatientes no portaban uniformes militares tradicionales; muchos vestían ropa de trabajo, sombreros de palma, huaraches y prendas desgastadas. Entre sus filas también se mencionan jóvenes y algunas mujeres que acompañaban al movimiento.

El enfrentamiento contra los defensores de la plaza se prolongó durante toda la noche. Los disparos se concentraron en las inmediaciones del centro de la población y del edificio de la Presidencia Municipal.

De acuerdo con el testimonio recopilado por el periodista e historiador José Ortiz Servín en la revista Argos, el combate dejó entre 30 y 40 personas fallecidas y cientos de heridos.

Al amanecer, las fuerzas que defendían la ciudad se retiraron, permitiendo el ingreso definitivo de los constitucionalistas.

La participación de los revolucionarios piedadenses

La toma de La Piedad no fue únicamente una acción de tropas provenientes de otras regiones. Habitantes del municipio también participaron en el movimiento revolucionario que acompañó la caída del régimen huertista.

Entre los nombres documentados de piedadenses vinculados a la causa revolucionaria se encuentran Pedro Aceves, Alfonso Aceves, Ernesto Aceves, Pedro Chavolla, Vicente de P. Cano, Luis Guzmán, José Heredia, Baldomero Ramírez Zenteno, Jesús Bañales, José Ruiz Romero, Refugio Guzmán, José Aguilar, Merced López, José Cerda, Félix Cerda, Jaime Carrillo, Jaime Moreno y Francisco Godínez.

Los registros históricos no permiten determinar con precisión la función que cada uno desempeñó durante la jornada del 25 de julio, pero sus nombres quedaron ligados al movimiento revolucionario local y a la participación de habitantes de La Piedad en esta etapa histórica.

La llegada de un nuevo gobierno

Tras la retirada de los defensores de la plaza, habitantes de La Piedad salieron a las calles para conocer a las fuerzas vencedoras. Las crónicas describen una ciudad sorprendida ante la presencia de cientos de hombres armados que celebraban el triunfo revolucionario.

Para la población, aquella jornada representó el fin del control huertista en la ciudad y la llegada de un movimiento que prometía la recuperación del orden constitucional.

José Ortiz Servín escribió en Argos que las tropas revolucionarias no provocaron saqueos generalizados ni daños contra la población civil, aunque sí se registraron acciones contra personas identificadas como opositoras al movimiento.

El impacto económico de la presencia revolucionaria

Durante los días posteriores, la presencia de tropas generó movimiento comercial en La Piedad. Los soldados realizaron compras utilizando los llamados billetes revolucionarios, emitidos por distintos grupos armados durante la Revolución Mexicana.

Según las crónicas, estos billetes sustituyeron temporalmente a la moneda metálica y permitieron mantener activa la economía local en una época marcada por la incertidumbre.

Un episodio que marcó la historia de La Piedad

La toma de La Piedad ocurrió semanas antes de la derrota definitiva del gobierno de Victoriano Huerta. El 13 de agosto de 1914 fueron firmados los Tratados de Teoloyucan, que establecieron la disolución del Ejército Federal y consolidaron el triunfo constitucionalista.

A más de un siglo de distancia, la batalla del 25 de julio de 1914 permanece como uno de los acontecimientos históricos más importantes del municipio, al reflejar la participación de líderes revolucionarios nacionales y de habitantes locales que formaron parte de una etapa que transformó la vida política de México.

Fuente histórica:

  •  Revista Argos, 15 de septiembre de 1963, dirigida por José Ortiz Servín.
  • Gobierno de Michoacán de Ocampo.
  • Biblioteca virtual Miguel de Cervantes.
  • Partes militares del Archivo Histórico de la Secretaría de la Defensa Nacional.
  • Archivo General de la Nación.
  • Archivo Histórico del Estado de Michoacán.
  • Hemerotecas de 1914 de El Demócrata, El Pueblo y La Voz de Michoacán.
  • Archivo histórico Periódico La Redacción