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Fiscalía no quiso recibir denuncia de robo a estudiantes

La Piedad, Mich.- Tres estudiantes de la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA) denunciaron que personal de la Fiscalía Regional de La Piedad se habría negado a recibir su denuncia luego de que fueron víctimas del robo de equipos de cómputo, un teléfono celular, dispositivos electrónicos y dinero en efectivo.

Los hechos ocurrieron este jueves, alrededor de las 17:00 horas, cuando los jóvenes acudieron a realizar compras a la tienda Walmart de La Piedad.

Los estudiantes dejaron estacionada una camioneta Honda y en el interior permanecieron sus mochilas con equipos y dispositivos utilizados para sus actividades académicas, además de teléfonos celulares y dinero.

Al regresar a la unidad, se percataron de que una de las portezuelas había sido forzada y que sus pertenencias ya no se encontraban en el vehículo.

Uno de los dispositivos contaba con un sistema de localización satelital, cuya señal comenzó a marcar movimiento hacia el bulevar Lázaro Cárdenas, con dirección al centro de la ciudad.

Los afectados solicitaron apoyo a elementos de Seguridad Pública, quienes se encontraron con ellos en una gasolinera ubicada sobre la avenida Michoacán. De acuerdo con el seguimiento realizado mediante el localizador, posteriormente la señal se desplazó hacia Santa Ana y después tomó la carretera con dirección a Pénjamo, ya en territorio de Guanajuato.

“Los policías sí nos acompañaron, pero el problema fue el cruce de estados. Al llegar a Guanajuato ya no pudieron seguir”, relató uno de los jóvenes.

El estudiante señaló que los propios elementos de Seguridad Pública los acompañaron a la Fiscalía Regional de La Piedad para intentar presentar la denuncia.

“Nosotros no sabíamos dónde es porque venimos del estado de Jalisco. En la Fiscalía nos hicieron esperar demasiado y cuando me tocó el turno de hablar con el Ministerio Público, me trató muy prepotente ”, afirmó.

Según su relato, el joven explicó al funcionario que contaba con la ubicación de uno de los dispositivos robados y que la señal continuaba desplazándose.

«Nomás me vio de arriba a abajo y me hizo connla mano la seña de que me saliera de la oficina y que tenía que ir a Telcel y a ver qué podían hacer ahí. Yo insistí en que se podía localizar a los ladrones, pero solo me respondió que tenía que ir hasta Celaya o a Guanajuato a poner la denuncia. Le dije que el robo fue aquí, pero me dijo que no podía hacer nada y me cerró la puerta de la oficina”, aseguró.

Los padres de los jóvenes afectados cuestionaron la atención recibida y señalaron que, pese a contar con información de localización de los equipos, no existió una autoridad capaz de ayudarles.