Ojocaliente, Zacatecas.- Un ataque con un artefacto explosivo colocado en un automóvil particular provocó la noche del domingo 30 de agosto una fuerte movilización de las autoridades en Ojocaliente, Zacatecas.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 19:30 horas, en las inmediaciones de la Comandancia de la Policía Municipal, donde se registró una explosión que dejó inicialmente siete personas lesionadas. Horas después, las autoridades actualizaron la cifra a 11 heridos, entre ellos un policía municipal y 10 civiles.
De acuerdo con Rodrigo Reyes Mugüerza, secretario general de Gobierno de Zacatecas, las primeras investigaciones establecieron que el explosivo habría sido colocado dentro de un automóvil Seat, el cual fue estacionado en las inmediaciones de la comandancia.
El funcionario explicó que el automóvil utilizado en la agresión contaba con reporte de robo en Jalisco desde abril de 2026.
Según las primeras indagatorias, un hombre aún no identificado condujo el vehículo hasta las inmediaciones de la comandancia, donde lo dejó estacionado detrás de una unidad de la Policía Municipal.
El conductor habría dejado encendido el automóvil y posteriormente se retiró caminando.
Minutos después, una integrante de la Policía Municipal se aproximó para inspeccionar el vehículo abandonado, momento en que se activó el mecanismo explosivo.
La detonación provocó daños tanto en las instalaciones de la comandancia como en viviendas y establecimientos cercanos.
Las autoridades contabilizaron 38 inmuebles afectados, principalmente por cristales rotos, aunque también se reportaron daños estructurales.
Habitantes de la zona difundieron imágenes en redes sociales en las que se observan puertas, ventanas y fachadas afectadas por la onda expansiva.
Tras el ataque, el Ayuntamiento de Ojocaliente determinó suspender las clases en todas las instituciones educativas de la cabecera municipal hasta nuevo aviso, como medida preventiva para proteger a estudiantes y personal docente.
También fueron suspendidas temporalmente las actividades de atención al público en las oficinas de la Presidencia Municipal y sus dependencias, manteniéndose únicamente las áreas operativas y de emergencia.
Además, las instalaciones del DIF Municipal y Protección Civil fueron habilitadas como puntos de apoyo preventivo para las familias que requirieran asistencia.
La agresión también provocó la suspensión de las actividades de la Feria Regional de la Tuna y de la Uva, una celebración tradicional del municipio.
La decisión fue tomada como medida preventiva ante las condiciones de seguridad generadas después de la explosión.
Mientras tanto, las autoridades mantienen las investigaciones para determinar quién colocó el artefacto explosivo, establecer el móvil de la agresión y localizar a los responsables.
Hasta el momento, el caso permanece bajo investigación y las autoridades continúan con el despliegue de seguridad en el municipio.









