Morelia, Mich. — La designación interna en Morena no dejó aguas en calma. Tras el anuncio oficial que favoreció a Carlos Torres Piña para encabezar los trabajos de organización rumbo a los próximos comicios, el senador con licencia Raúl Morón Orozco advirtió que la determinación no está cerrada y que su equipo jurídico y político analiza formalmente llevar el resultado ante los tribunales electorales.
Con un tono sereno pero tajante ante los cuestionamientos de la prensa, Morón fijó un compás de espera de dos semanas para valorar la ruta a seguir:
“El golpe no es a mí, es a Michoacán”, sentenció el morenista al referir el malestar que —aseguró— permea entre las bases territoriales y liderazgos del movimiento en diversas regiones del estado.
Entre el respaldo previo y la presión de las bases
Ante los señalamientos de los reporteros sobre su postura inicial de respetar el fallo de la Comisión Nacional de Elecciones, Morón Orozco atajó cualquier acusación de contradicción política:
- Consulta en territorio: Argumentó que la revisión del dictamen obedece al mandato directo de sus simpatizantes: “No hay incongruencia. Tenemos que escuchar a la gente. Yo no tengo ningún problema”, subrayó.
- Ruta legal: Precisó que la mesa jurídica del movimiento que encabeza cotejará la metodología, ponderación de variables y consistencia de las muestras aplicadas en el ejercicio demoscópico antes de resolver si interponen un Juicio para la Protección de los Derechos Político-Electorales del Ciudadano (JDC).
Cierra la puerta al transfuguismo
En medio de trascendidos que lo ubicaban explorando alternativas a través del Partido del Trabajo (PT) o bancadas aliadas, Morón desestimó cualquier intento de fractura externa:
- Sin salto de siglas: Declaró de manera contundente: “No soy candidato de otro partido”, descartando que la inconformidad se traduzca en una fuga de cuadros hacia otras fuerzas políticas.
- Pausa con la dirigencia: Aunque confirmó que intermediarios de la cúpula nacional han buscado abrir canales de interlocución, adelantó que no sostendrá encuentros de negociación política en tanto no concluya la revisión técnica y el recorrido de auscultación con sus simpatizantes.
El pronunciamiento abre un periodo de definición interna de alto voltaje para el partido guinda en Michoacán, donde la cohesión de sus principales corrientes quedará a prueba una vez vencido el plazo de 15 días fijado por el exalcalde moreliano.






