Dicen las Malas Lenguas que la unidad en Morena genera más dudas que todos los campeonatos del América. Ya se dio el primer gran desencuentro entre Raúl Morón y el supuesto ganador de la encuesta, Carlos Torres Piña. (Decimos supuesto ganador, porque a decir de los propios moronistas y morenistas nadie sabe cómo se aplicó la dichosa encuesta).
Viene ahora el proceso para elegir candidatos a las diputaciones federales, locales, presidencias municipales y regidurías de los 113 municipios de Michoacán y esto podría convertirse en una verdadera rebambaramba entre rudos, técnicos, exóticos, minis y árbitros vendidos.
Si volteamos un poquito al pasado, más de alguno podrá decir: “esta película ya la vi”. Y seguramente usted también la vio. Muchos de los protagonistas son los mismos, solo que antes vestían de negro y amarillo, defendiendo a un partido supuestamente democrático y tan revolucionado que se autodestruyó: el PRD.
Dicen las Malas Lenguas que en Michoacán ya existe un coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación en Michoacán y este personaje se llama Carlos Torres Piña, quien construyó su carrera en el PRD hasta que se posicionó como el presidente del Comité Estatal del Sol Azteca. Fue él quien impulsó, ayudó o permitió la candidatura mediante la cual Silvano Aureoles logró ser gobernador de Michoacán en 2015. Sin embargo, en febrero de 2019, Torres Piña expresó públicamente su inconformidad con el grupo de Aureoles y con el trato que recibía su corriente, Alternativa Democrática Nacional (ADN). Ese año salió del PRD junto con integrantes de su grupo (una historia que se repite ahora).
Luego coordinó la campaña de Alfredo Ramírez Bedolla en 2021. Después ocupó la Secretaría de Gobierno en dos periodos: de octubre de 2021 a octubre de 2023 y nuevamente desde junio de 2024. En julio de 2025, Bedolla respaldó su nombramiento como fiscal general del estado. La relación política entre ambos se consolidó a través de la campaña y de los cargos que Torres Piña desempeñó en la administración estatal.
Y aunque se supone que son del mismo equipo, los lazos que ahora los unen son más débiles que la defensa de los Reboceros de La Piedad.
Dicen Las Malas Lenguas que el pasado fin de semana Raúl Morón visitó el rancho de los hermanos Ernesto y Luis Arias, en la comunidad de Los Ayala. Ahí vimos llegar a personajes candidateables para la alcaldía de La Piedad como Marco Aviña, Ramón Maya Morales, Gabriel Aguirre; los aspirantes a la diputación local: Daniel Aranda y Jesús Vega Covarrubias. También estaba Alfonso Rico Curiel que podría encabezar el proyecto para diputación federal. Además de Alfredo Hernández, aspirante a la alcaldía de Tanhuato.
A quienes ya no se les vio fue a los dirigentes (es un decir) del Partido del Trabajo. Esos que hace algunas semanas todavía juraban ir a muerte con Raúl Morón y que ahora andan coqueteando con Carlos Torres Piña.
Previo a la asamblea, Raúl Morón dejó en claro que para nada está conforme con quedarse fuera de la jugada y que apelará a una segunda encuesta (y probablemente una tercera o una cuarta y luego una quinta), además de amparase a lo dicho por Ariadna Montiel en el sentido de revisar con lupa y ante los ojos de las autoridades ministeriales (FGR) el perfil de cada candidato.
Aunque dijo tener firme su pretensión de ser el próximo gobernador de Michoacán, descartó la posibilidad de emigrar a otro partido.
¿Qué afán de seguir en un organismo donde ya le demostraron, desde hace seis años, que no es bienvenido?
Dicen Las Malas Lenguas que ahora que estamos hablando de chapulines no podemos dejar de pasar la oportunidad para mencionar lo que ocurrió con Movimiento Ciudadano, el partido que hace algunos años llegó a ser considerado como la segunda fuerza política del municipio y que estuvo muy cerca de ganar la contienda con Jonathan Bañales como candidato.
Resulta que Octavio Ramírez Mercado (ex abanderado de MC a la diputación local) y su esposa Margarita Gallardo, regidora del Ayuntamiento de La Piedad por Movimiento Ciudadano son ahora los presidente y secretaría general de la Coordinación del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en La Piedad. También dio el brinco a esta fuerza política (de algún modo hay que llamarlo) la ex regidora de Movimiento Ciudadano, Hildelisa Abarca Ríos.
En la ceremonia estaba también Moisés Navarro, alcalde de Yurécuaro y personajes relacionados con el PRI y uno que otro morenista. Estaba hasta Jorge Valera, quien recientemente fue designado como coordinador distrital del PRD.
Por si fuera poco, por ahí se asomó también Reyes Quiroz y rápido se fue, dizque para no ser visto por la prensa, pero antes de marcharse dejó dicho que él había ido solo a coordinar que todo saliera bien.
¿será?
Dicen Las Malas Lenguas que, al interior de Morena, la convocatoria por el distrito federal V con cabecera en Zamora y al cual pertenece el municipio de La Piedad, tiene una fila más larga que la que se hace cada vez que “La Chumela” abre su puesto de tacos.
Hay personajes desconocidos, pero también otros de largo recorrido en la política, como es el caso de Iván Rizo (dijo que se apuntaría a todos los cargos posibles, desde regidor hasta gobernador y si no se le da ninguna se conforma con ser director del TEC). Recientemente Seyra Alemán hizo pública su intención y aseguró que respetará el resultado de la encuesta (ya veremos), pero también figura Tere Mora y ahora se suman Miroslava Shember y Moisés Navarro, alcalde de Yurécuaro.
Y con tanto interesado en la misma parcela, habrá que ver quién trae mejores arados, porque en esto de política hay algunos que cultivan, aran la tierra, y otros nomás la abonan.
Dicen las Malas Lenguas que, en el PAN, pareciera que están definidas casi todas las candidaturas del distrito (ya sea por dedazo, designación o por que no hay más).
Para la diputación federal Eréndira Castellanos ya presume ser la ungida. En el caso de la diputación local, todo parece indicar que el candidato será Samuel Hidalgo y en La Piedad, hay un 70 % de probabilidades de que el abanderado sea César Oceguera. El otro 30 % es que quienes mandan en el partido decidan vender o negociar esa candidatura a una figura femenina, que podría ser Vanessa Caratachea.
En Churíntzio, se va a reelegir el alcalde Francisco Javier Pérez Maldonado; en Ecuandureo, el abanderado sería Alejandro Aviña; en Yurécuaro le están apostando a Verónica Cuellar y en Tanhuato destaca la figura de Homero Richardson. En Numarán, Francisco Ramírez Aguiñiga y Rolando Arizaga tienen que ponerse de acuerdo para ver quién de los dos encabeza el proyecto.
¿Democrático? ¿Para qué? Asi son ellos.
Dicen las Malas Lenguas que en el Gobierno municipal de La Piedad (el Comité Municipal del PAN no tiene autoridad) hay personajes muy preocupados porque ven que la figura de César Oceguera como aspirante a suceder a Samuel Hidalgo nomás no levanta.
Y es que, a pesar de que esta es la quinta ocasión en que tiene la posibilidad de ser alcalde de La Piedad, parece que no ha aprendido nada en tanto tiempo: sigue esperando que Samuel Hidalgo le diga qué hacer y cómo hacerlo, sigue sin responder llamadas, sigue subestimando a sus subalternos y panistas que pueden acarrearle votos.
El secretario del Ayuntamiento ha intentado hilvanar sus redes en las cúpulas de Acción Nacional… pero por mensajitos de Whats App.
Así, pos cuando.
Dicen las Malas Lenguas que la estrategia de comunicación (de alguna forma hay que llamarle) que tiene Samuel Hidalgo ya no funcionó como se esperaba.
Y es que, la rehabilitación de la avenida Sóstenes Rocha, pasó de convertirse en la obra insignia de la administración a un verdadero dolor de cabeza. Fueron meses de quejas y aún siguen, por parte de los vecinos de las colonias ya mencionadas, quienes al terminar su jornada de trabajo se daban cuenta de que no podían ingresar a sus casas, por ejemplo.
Quejas por la falta de información sobre el tiempo en qué estaría cerrado el tráfico vehicular afectando a negocios de la zona. Todavía tuvieron la ocurrencia de inaugurar la obra (obviamente sin invitación a los medios de comunicación, no vaya ser que pregunten algo) sin que estuviera terminada. Faltaba una parte de la iluminación, el balizamiento y señalética. Vinieron luego otros cierres parciales de la vialidad y se puso en riesgo incluso la integridad de las personas ante la posibilidad de accidentes justo en el semáforo de la avenida Casto Saldaña.
¿El presupuesto de Comunicación Social no alcanza siquiera para una cartulina fosforescente que indique que está cerrado el paso?
Ta cabrón.
Dicen las Malas Lenguas que detalles como el anterior van mermando la popularidad del alcalde y si a eso se le agrega el escándalo generado por el Contralor Municipal, José Natividad Chavolla Cruz, el panorama comienza a ponerse complicado.
Es natural que cuando un alcalde es reelecto, como en el caso de Samuel Hidalgo, hay un desgaste natural de la imagen pública en el segundo periodo de gobierno, por esa razón se deben cuidar al máximo todos los detalles por muy pequeños que estos sean.
En los sondeos callejeros y en las encuestas elaboradas por profesionales siempre se menciona que la principal queja del gobierno está relacionada con los “alcoholímetros”. Hay ciudadanos que aseguran haber sido “infraccionados” (en algunos casos sin recibo) sin un motivo aparente.
El problema es que cuando intentaban poner una queja, ¿Quién cree usted que los atendía?
Adivinó, el ex contralor Chavolla, cuya responsabilidad era vigilar que los recursos públicos se apliquen con honestidad, legalidad y transparencia.
Ya pasaron 12 días de que este se separó de su cargo y el Gobierno municipal sigue sin decirnos a los ciudadanos quién está ahora como encargado. ¿Será que se guardarán el secreto acerca de quién mueve los hilos realmente en esa y otras oficinas?
Asi es como pintan las cosas para el próximo proceso electoral. Así que piénselo bien antes de decidir por quien votar.




