Tijuana, Baja California.— La Clínica de Rehabilitación Jireh, vinculada a la denominada Patrulla Espiritual, fue suspendida temporalmente por autoridades estatales luego de que una verificación sanitaria detectara diversas irregularidades en el establecimiento, ubicado en la colonia Mariano Matamoros de Tijuana.
La intervención ocurrió el viernes 4 de septiembre y contó con la participación de personal de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris), además de elementos de corporaciones de seguridad estatales y federales.
De acuerdo con las autoridades, durante la revisión se detectaron incumplimientos a la normatividad sanitaria, deficiencias en las condiciones de atención e irregularidades relacionadas con los mecanismos utilizados para acreditar el consentimiento de las personas internadas.
La suspensión administrativa ocurrió en medio de la investigación por el homicidio de Richard, de 28 años, quien perdió la vida al interior del centro. De acuerdo con las investigaciones, el joven habría muerto por asfixia, y por este caso ya fueron detenidas dos personas, cuya situación jurídica deberá ser determinada por las autoridades.
Durante el operativo también fue detenido un hombre que realizaba funciones de escolta, debido a que presuntamente portaba un arma de fuego sin contar con el permiso correspondiente.
Tras la suspensión, a las personas que permanecían internadas se les ofreció la posibilidad de ser trasladadas para recibir atención en el Instituto de Psiquiatría del Estado de Baja California (IPEBC).
La medida no representa, por sí misma, una resolución sobre la responsabilidad del centro o de sus integrantes en el homicidio, pues la investigación penal continúa por separado.
La llamada Patrulla Espiritual se hizo conocida en redes sociales por sus recorridos y videos relacionados con la rehabilitación de personas con problemas de adicciones, además de frases que se volvieron virales como “tazo dorado”.
Las autoridades deberán determinar las responsabilidades correspondientes tanto por el homicidio como por las irregularidades detectadas durante la revisión sanitaria.









