LAGOS DE MORENO, JAL.– Una racha de agresiones y exhibiciones públicas en contra de presuntos delincuentes ha encendido las alarmas en materia de seguridad en este municipio de la región de Los Altos.
En las últimas semanas, varios hombres han sido localizados durante las madrugadas severamente golpeados, envueltos en cinta industrial y atados a postes del cableado público en distintas colonias de la demarcación.
El modus operandi documentado por los cuerpos de emergencia y seguridad pública revela un patrón sistemático.
Los ciudadanos asumen que se pudiera tratar de un justiciero al que han comenzado a llamar «El Batman de Lagos», aunque las autoridades policiacas creen que pudiera tratarse de alguna organización criminal.
Las víctimas, por lo general varones jóvenes, son interceptados por civiles armados, tableados o policontundidos, y posteriormente inmovilizados contra el mobiliario urbano utilizando múltiples capas de cinta canela o cinta gris de alta resistencia.
Además de la agresión física, los responsables han recurrido a la estigmatización pública: los detenidos aparecen con la palabra «Ratero» o «Rata» escrita con marcador indeleble en la frente. En cada uno de los puntos del hallazgo —que incluyen sectores como las colonias San Miguel, El Calvario, Indeco y la zona Centro— se han localizado cartulinas fosforescentes con mensajes punitivos que acusan directamente a las víctimas de dedicarse al robo de motocicletas y vehículos en la región.
«Esto les va a pasar a los que anden robando motos», se lee en algunas de las advertencias que, a su vez, lanzan amenazas a familiares de los señalados, instándolos a no denunciar la desaparición temporal de los implicados.
El fenómeno ha desatado un intenso debate en el espectro social y digital de la región alteña. Por un lado, sectores de la población civil manifiestan en plataformas digitales una abierta validación a estos actos, argumentando un hartazgo generalizado ante el incremento del delito de robo patrimonial y la percepción de impunidad en los procesos de procuración de justicia.
Por otro lado, defensores de derechos humanos y analistas de seguridad advierten el grave riesgo de que proliferen células de «justicia por propia mano», las cuales no solo vulneran el estado de derecho, sino que abren la puerta a agresiones brutales contra ciudadanos sin un debido proceso o presunción de inocencia.
Hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía del Estado de Jalisco mantiene abiertas las carpetas de investigación correspondientes por los delitos de lesiones y privación ilegal de la libertad, mientras que las corporaciones de seguridad locales han reforzado los patrullajes preventivos nocturnos para inhibir la presencia de estas células urbanas.
Ninguna autoridad judicial ha confirmado si los hombres exhibidos cuentan de manera oficial con mandamientos judiciales o antecedentes penales vigentes por robo.







