Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa durante el gobierno de Rubén Rocha Moya, aceptó colaborar con autoridades de Estados Unidos como testigo cooperante y ya habría entregado información inicial al Departamento de Justicia (DOJ).
El exfuncionario sinaloense fue aceptado por las autoridades estadounidenses bajo la figura de testigo colaborador, aunque aún se analiza si recibirá protección especial mientras continúa detenido.
Fuentes cercanas al caso señalaron que el general en retiro ya comenzó a proporcionar información relacionada con las investigaciones que mantiene Estados Unidos sobre presuntos vínculos entre funcionarios de Sinaloa y grupos del crimen organizado, particularmente con “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa.
La detención de Mérida ocurrió en Arizona, luego de que autoridades estadounidenses lo acusaran de supuestamente recibir sobornos mensuales a cambio de brindar protección e información sobre operativos de seguridad. El caso forma parte de una amplia investigación que involucra a exfuncionarios y políticos sinaloenses señalados por presuntos nexos con el narcotráfico.
El tema ha generado un fuerte impacto político en México y aumenta la presión sobre el entorno cercano al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien ha rechazado públicamente las acusaciones en su contra.









