Inicio Destacados La historia del árbol que tiñe de violeta las calles de La...

La historia del árbol que tiñe de violeta las calles de La Piedad

La Piedad, Mich.- Como cada año, las calles de la ciudad comienzan a pintarse de violeta por el florecimiento de las jacarandas.

Es una lástima que la urbanización de la zona aledaña a la Avenida Michoacán haya ido destruyendo las jacarandas que se plantaron en ese entorno hace más de 40 años, para adornar el camino que une a Ciudad del Solo con el centro de La Piedad.


De esas jacarandas quedan muy pocas y estas son mutiladas cada año para “cuidar” el cableado eléctrico y de televisión que recorre largas distancias para comodidad de los ciudadanos.

Pero las jacarandas no son oriundas de esta región, provienen de Japón. Y es que por el año de 1897 llegó a nuestro país Tatsugoro Matsumoto, que había sido un jardinero imperial en Tokio.

Resulta que este japonés fue contratado en Perú, ya que su gobierno estaba en busca de alguien que pudiera diseñar hermosos jardines, y Matsumoto era el indicado. Antes de ir a ese país, pasó por México y se maravilló por el amor que los mexicanos teníamos por las flores y las plantas.

Fue en 1897, después de haber estado varios años en Perú, que llegó a México por una petición del gobierno japonés.

En 1910, para conmemorar el primer aniversario de la Guerra de Independencia de México, el Gobierno invitó a varios presidentes, entre ellos el gobierno japonés. En la cual hubo una exposición de productos japoneses en el “Palacio de Cristal” donde Matsumoto montó un jardín que inauguró el propio presidente de México, Porfirio Díaz, y la delegación diplomática de Japón.

Después de los conflictos políticos que hubo en esas fechas, los Matsumoto le recomendaron al presidente Álvaro Obregón que plantara árboles de jacaranda en las principales avenidas de la Ciudad de México.

Las condiciones del clima de nuestro territorio resultaron ideales para que las jacarandas florecieran, incluso antes de la llegada de la primavera y que sus flores duraran más tiempo.

Es así, que en muchas de las ciudades mexicanas están adornadas con jacarandas y La Piedad no es la excepción.