Tras una semana de intensa búsqueda, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán confirmó el hallazgo sin vida de Víctor Manuel Mújica Vega, Anayeli H. y su hija Megan, de 12 años, quienes habían sido reportados como desaparecidos desde el pasado 14 de enero en la capital michoacana.
El Hallazgo
Los restos de la familia fueron localizados en un predio cercano al kilómetro 190 de la Autopista de Occidente, en las inmediaciones de la localidad de Ucareo, municipio de Zinapécuaro.
Según fuentes policiales, las víctimas fueron halladas en condiciones de extrema violencia; los cuerpos se encontraban calcinados, lo que obligó a las autoridades a realizar pruebas especializadas de ADN para confirmar sus identidades.
La familia fue vista por última vez en la colonia Ex Hacienda La Huerta, en Morelia. Desde ese momento, colegas y colectivos de la comunidad sorda iniciaron una campaña masiva en redes sociales exigiendo su localización con vida.
Un golpe a la comunidad sorda
Víctor Manuel y Anayeli eran figuras clave para la inclusión en el estado. Como intérpretes de Lengua de Señas Mexicana (LSM), colaboraban habitualmente con el Congreso del Estado, el Gobierno de Michoacán y diversas organizaciones civiles. Su labor era el puente que permitía a cientos de personas con discapacidad auditiva acceder a información pública y trámites legales.
«No solo perdimos a una familia; la comunidad sorda ha perdido su voz en las instituciones», manifestó un representante de colectivos locales tras conocerse la noticia.
Exigencia de justicia
La Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) emitió un enérgico pronunciamiento condenando el crimen, calificándolo como un atentado que trasciende lo criminal para afectar los derechos de un sector vulnerable. Por su parte, el Congreso local guardó un minuto de silencio y urgió a la FGE a agotar todas las líneas de investigación.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han reportado detenciones vinculadas al caso ni han esclarecido el móvil del multihomicidio. La zona de Zinapécuaro, donde fueron hallados, permanece bajo vigilancia debido a la reciente pugna entre grupos delictivos que operan en los límites con Guanajuato.
La comunidad sorda y asociaciones de intérpretes a nivel nacional han convocado a una movilización pacífica en los próximos días para exigir que el asesinato de la familia Mújica no quede en la impunidad.









