La Piedad, Mich.- En Morena no se permitirá que personas que tienen una manera deshonesta de vivir o que se han visto envueltos en actos de corrupción, puedan ser candidatos a cualquiera de los cargos de elección popular que serán renovados en los comicios del año entrante, afirmó José Apolonio Albavera, presidente del Consejo Estatal de dicho organismo político en Michoacán.
«En Morena, las elecciones a mano alzada están prohibidas, esas son prácticas viejas que hacen los otros partidos y en las que los ciudadanos votan bajo presión», argumentó.
En conferencia de prensa, afirmó que se han delineado mecanismos eficientes para poder elegir a las personas que encabezarán cada una de las diferentes planillas municipales, diputaciones locales y la gubernatura del estado a través de un método científico.
“No recurriremos a las encuestadoras comerciales de los grandes despachos; Morena tiene sus propios científicos que habrán de determinar quiénes son las personas con los perfiles más apropiados para representarnos”, afirmó.
Albavera Velázquez señaló que en el proceso electoral anterior hubo “dedazo” en el caso de la designación del candidato Ramón Maya, quien contendió por la presidencia municipal de La Piedad, sin ser militante o simpatizante de Morena.
“Eso es precisamente lo que queremos evitar, aquel es un asunto pasado que se dio por intervención de Yeidckol Polevnsky, pero ahora, mientras yo siga al frente del Consejo Estatal ese tipo de prácticas no sucederán jamás”, recalcó.
Recordó que en aquella ocasión “no estuvimos de acuerdo en que Ramón Maya fuera nuestro candidato, lo hicimos saber a nuestra dirigencia, nos replegamos para que no ganara la elección y lo logramos”.
Aunque dijo que el partido al que él representa está abierto a las candidaturas externas, es preciso cumplir con un procedimiento muy estricto que se encuentra en plena concordancia con los estatutos de Morena.
Al ser cuestionado acerca de la posibilidad de que Jonathan Bañales pueda figurar como candidato de Morena, reconoció que “él ya se acercó con nosotros con esa intención, pero le hicimos saber que tenía que llegar a hacer fila como todos los demás”.