La Piedad, Mich.- Ya no se me hizo entrevistarla. Le había comentado a “Meño”, su hijo, sobre esa intención y decía era complicado por que ella se cansaba mucho y por esa razón ya no venía para La Piedad.
Doña Elvira se fue para los Estados Unidos desde hace varios años. Allá vivía con su hijo Luis, con Martha, la nieta que ella cuidó desde pequeña, así como con otros nietos y bisnietos.
Vivió por muchos años en Ciudad del Sol. En una de las primeras casas construidas por don Antonio Zendejas. Iba y venía al rancho, donde pasaba algunas temporadas. En aquellos años donde Zerecuato, en el municipio de Penjamillo, parecía estar del otro lado del mundo.
A su marido nunca lo conocí, murió muy joven y dejó a Doña Elvira con seis hijos, de los cuales ya dos han muerto.
Solo Dios sabe cómo le hizo para sacar adelante a sus hijos ella sola; seguramente con muchas carencias y sacrificios, pero cuando ellos fueron creciendo, la comenzaron a llevar a Estados Unidos y se hizo ciudadana norteamericana. Siempre regresaba, le gustaba más la vida acá, en Ciudad del Sol, donde preparaba unas riquísimas tortillas de harina hechas a mano, de esas que se inflan en el comal y quedan gordas. No había más que frijoles caldudos, pero era lo más sabroso.
TENÍA 108 AÑOS
Elvira Madrigal Villalobos murió a los 108 años de edad en Fresno. Una edad a la que muchos quisiéramos llegar.
Su hijo Santiago publicó en Facebook que el velorio será hasta el día 6 de agosto, allá en Fresno, convocando a familiares y amigos a darle el último adiós.
La recuerdo todavía cruzar la calle empedrada para atender la tiendita de abarrotes de la calle Osa Menor. Era muy buena para las cuentas y de carácter recio para ahuyentar a los borrachos que pedían una caguama fiada.
Tenía su casa llena de plantas y sabía de todos los remedios para los males de la panza, las dolencias de la cabeza y las enfermedades respiratorias.
Caminaba tan bien que por mucho tiempo creí que era más joven: unos 70 años, más o menos pensaba yo. Hasta que me dijeron que estaba por cumplir 100 años, en ese tiempo se fue a los Estados Unidos.
Yo no la alcancé a entrevistar, pero sí lo hicieron algunos medios de Fresno. Y fue precisamente un 7 de mayo de 2024, cuando celebró su cumpleaños 107 que platicó con reporteros del periódico digital “The Fresno Bee”.
Esa vez dijo no tener ningún secreto para vivir tanto tiempo. Comía de todo y de vez en cuando se tomaba sus tragos de tequila. Nunca sufrió diabetes, hipertensión, ni tuvo necesidad de medicamentos.
Tal vez fue esa vida “al natural”, comiendo lo que el campo da y sin preocuparse por cosas que no se pueden resolver lo que le permitió estar lúcida hasta los 108 años de vida.
Tal vez su historia sirva para darnos cuenta de lo que hemos estado haciendo mal.
Doña Elvira sobrevivió a:
- 10 Guerras mayores
- 250 Conflictos armados regionales
- 11 Papas
- 22 Copas Mundiales de Fútbol
- 5 Pandemias
- Más de 100 Catástrofes naturales graves









