Inicio Nuestro México Redadas del ICE siembran miedo en Los Ángeles: comunidad latina teme hasta...

Redadas del ICE siembran miedo en Los Ángeles: comunidad latina teme hasta salir por comida

Los Ángeles, California.— En las calles del este de Los Ángeles, el bullicio habitual de vendedores ambulantes y familias comprando alimentos ha dado paso al silencio y la incertidumbre. Las recientes redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) han provocado una ola de temor entre la comunidad migrante, al grado de evitar salir de casa incluso para cubrir necesidades básicas.

 

La operación, impulsada por instrucciones del expresidente Donald Trump, ha sido descrita por expertos como la campaña de deportaciones masivas más agresiva en la historia moderna del país. Aunque los objetivos oficiales son personas con órdenes de deportación, residentes legales y ciudadanos con ascendencia latina denuncian ser víctimas colaterales del ambiente de persecución.

 

Fannie, una joven residente con documentos en regla, compartió su experiencia con Fuerza Informativa Azteca: “Fui hasta donde trabaja mi papá porque escuché que había agentes del ICE. No importa si tienes papeles, te detienen igual”. Su testimonio refleja la ansiedad colectiva que permea incluso entre quienes cumplen con la ley.

 

De acuerdo con cifras locales, en el condado de Los Ángeles más de **10 mil personas dependen del comercio informal**, muchas de ellas sin documentación. Desde que iniciaron las redadas, una parte importante de este sector ha optado por no salir de casa, paralizando sus ingresos y afectando la vida económica y social de comunidades enteras.

 

Organizaciones civiles y defensores de derechos humanos han condenado el operativo, acusando a las autoridades de fomentar una cultura de miedo y discriminación. “Están generando terror, no seguridad”, señaló un portavoz del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN).

 

Mientras tanto, la comunidad migrante en Los Ángeles permanece en alerta. Para muchos, salir a trabajar o simplemente comprar comida se ha convertido en un riesgo demasiado alto. La ciudad, símbolo de diversidad y resiliencia, hoy enfrenta un momento crítico en la historia de su población latina.