Ciudad de México.— Tras el operativo en Jalisco en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), los 32 gobernadores del país y la bancada oficialista de diputados expresaron un respaldo unánime a la estrategia de seguridad impulsada por el Gobierno federal y a las fuerzas armadas que participaron en la operación.
En un pronunciamiento conjunto, la Conferencia Nacional de Gobernadoras y Gobernadores (CONAGO) destacó su apoyo a la conducción de la política nacional de seguridad encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y al trabajo coordinado del Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y demás instituciones del Gabinete de Seguridad.
Los mandatarios estatales hicieron hincapié en la importancia de mantener una “coordinación permanente” con el gobierno federal para garantizar la paz, la estabilidad y el bienestar de la población, así como en fortalecer capacidades institucionales en prevención, inteligencia y procuración de justicia.
Por su parte, los grupos parlamentarios de Morena, PVEM y PT en la Cámara de Diputados —que conforman la mayoría legislativa— reafirmaron su respaldo a las acciones del Ejecutivo y expresaron solidaridad con los integrantes de las fuerzas armadas que resultaron afectados durante el operativo, así como con sus familias. Los legisladores adelantaron que desde el Poder Legislativo se impulsarán iniciativas para consolidar la estrategia de seguridad nacional.
La reacción institucional se produce en medio de una ola de violencia registrada en varios estados del país tras el operativo de seguridad en Tapalpa, Jalisco, que culminó con la muerte del capo más buscado y ha generado bloqueos y enfrentamientos en diversas regiones. Autoridades federales y estatales han incrementado su presencia operativa para restablecer el orden y garantizar la seguridad ciudadana.
El respaldo político y territorial a las acciones de seguridad refleja un momento de unidad institucional ante uno de los golpes más significativos al crimen organizado en los últimos años en México, aunque también pone de relieve los retos persistentes que enfrenta el país en su estrategia contra las organizaciones delictivas.









