La Piedad, Mich.- “¿Sabías que Pancho se mató en un accidente?… ah, y tu mamá también”, fueron las palabras que se escucharon a través del teléfono celular. La voz era de una mujer que sonó tajante, fría y cruel. Llamó de un número desconocido y luego colgó.
Ángel de 16 años, originario de La Piedad, Michoacán se llenó de angustia, de miedo y desconcierto. Por eso se comunicó con Mariana, una tía de su mamá, la única que podía ayudarle. “¿Cómo es posible que mi mamá esté muerta?”, le preguntó.
De inmediato, ambos comenzaron a hacer llamadas y preguntar entre familiares y conocidos sobre el paradero de Ana Vanessa Meza Rocha, quien había acompañado a su pareja, de nombre Francisco Hernández a uno de sus tantos viajes de trabajo.
FRANCISCO Y ANA
De Francisco se sabe que era originario del estado de Guanajuato y desde hace cuatro años había llegado a vivir a La Piedad; al poco tiempo inició una relación sentimental con Ana Vanessa, en la colonia Vasco de Quiroga.
Era chofer de un camión de carga propiedad de un hombre originario de Numarán y prestaba sus servicios a diferentes empresas de la localidad. Por lo que el pasado1 de septiembre, fue enviado a llevar croquetas para perros hacia Toluca.
Ese día Ana Vanessa decidió acompañar a Francisco. Dejó a sus hijos adolescentes, a cargo de su mamá. El día 2 de septiembre les habló por teléfono y les mandó dinero, dijo que era muy pesado el viaje en el camión, y que se regresaría al día siguiente en un autobús. Pero ya no regresó.
Al ver que no saber de ella. Ángel, el hijo mayor comenzó a preguntar por Francisco y Ana a otros camioneros, incluso fue caminando hasta la empresa situada en la salida a Manuel Doblado y le dijeron que no sabían nada. Fueron semanas de angustia, hasta que el pasado jueves recibió esa llamada: “¿Sabías que Pancho se mató en un accidente?… ah, y tu mamá también”.
“NADIE NOS QUISO DECIR”

Aunque no sabe cómo van a solventar los gastos funerarios y el traslado del cadáver, Mariana no exige dinero. Dice estar dolida por el hecho de que dejaron abandonado el cuerpo de Ana Vanessa. “Cuando menos, por humanidad nos hubieran avisado que estaba muerta. Pero nadie nos quiso decir”.
Al preguntar entre otros camioneros, uno de ellos dijo tener conocimiento de que había ocurrido un accidente. Buscaron en internet, y encontraron una nota que decía: “Un trágico accidente de tránsito cobró la vida de dos personas, luego de que el camión en el que viajaban volcara sobre la carretera La Puerta–Sultepec, a la altura del paraje conocido como El Llano de la Loba”.
De acuerdo con la nota periodística, “el tractocamión de la marca Freightliner, tipo torton con caja seca, color rojo, que transportaba costales de alimento, perdió el control presuntamente debido al pavimento mojado, saliéndose de la cinta asfáltica y cayendo a una zanja de aproximadamente dos metros de profundidad. Paramédicos localizaron a los dos tripulantes dentro de la unidad; sin embargo, ya no contaban con signos vitales, pues ambos quedaron prensados entre los fierros retorcidos”.
LES IMPORTÓ MÁS EL CAMIÓN
Dentro del drama por la muerte de la mujer y su pareja, crece la indignación, la impotencia y hasta el coraje. Resulta que, al indagar sobre lo ocurrido, los familiares de Ana Vanessa fueron informados por la policía de Tejupilco, en el Estado de México, que, al día siguiente del percance, la compañía de seguros contratada por el dueño del camión inició las gestiones para reponer los daños ocasionados al vehículo.
También se presentó el personal de la empresa contratante y reclamó la mercancía (croquetas para perros). Se desconoce bajo que protocolos fue liberado el camión y la mercancía si es que existía una carpeta de investigación por el deceso de las dos personas.
“Nos dimos cuenta que fueron hasta el lugar del accidente, vieron como quedó el camión y realizaron todos los trámites del seguro. Pero nadie se acordó de los fallecidos. Ni por humanidad nos avisaron”, dijo Mariana H., tía de Ana Vanessa.
También, dijo haberse percatado de que el cuerpo de Francisco ya fue reclamado por sus familiares y hasta le dieron sepultura. Solo el cadáver de Ana Vanessa sigue en la morgue de Tejupilco, a dos horas de Toluca.
Dijo que pedirá ayuda al DIF municipal de La Piedad para que le asesoren sobre como trasladar el cuerpo de la mujer y darle cristiana sepultura.









