Ciudad de México.- El Partido Acción Nacional (PAN) oficializó la ruptura de su alianza con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), una decisión que marca el fin de una etapa de más de cuatro años de colaboración electoral bajo el paraguas de Va por México y que redefine el mapa de la oposición frente al gobierno de Claudia Sheinbaum.
El anuncio fue realizado el 18 de octubre por Jorge Romero Herrera, presidente nacional del PAN, quien afirmó que el partido “no dependerá de alianzas para definir su rumbo”. Durante la sesión del Consejo Nacional, el dirigente subrayó que Acción Nacional “no nació para ver con quién se alía, sino para defender sus causas con dignidad y sin simulaciones”.
Romero también reconoció que las coaliciones con el PRI no generaron los resultados esperados y que la ciudadanía “ya no cree en las uniones forzadas, sino en proyectos claros y consistentes”. El panista adelantó que el blanquiazul competirá en solitario en 2027 y buscará construir una nueva agenda ciudadana enfocada en transparencia, economía y seguridad.
🔴 La respuesta del PRI: “El PAN quiere lavarse la cara”
El dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, reaccionó con dureza. En declaraciones a medios nacionales calificó de “indecente, falaz y desleal” que el PAN intente deslindarse del tricolor después de haber compartido triunfos y derrotas.
“Que no se vengan a lavar la cara con el PRI. Fueron alianzas que ellos pidieron, y ahora quieren borrarse cuando no les conviene. No se vale usar al PRI como chivo expiatorio”, declaró Moreno desde la sede priista.
El líder priista sostuvo que su partido seguirá abierto a acuerdos, pero “con quienes respeten los compromisos” y subrayó que el PRI se encuentra en proceso de “renovación interna”, de cara a las elecciones locales de 2026 y las federales de 2027.
Desde el Senado, Manuel Añorve, coordinador de la bancada priista, advirtió que la ruptura “fortalece a Morena” al fragmentar a la oposición. “Divididos, no se gana. Acción Nacional tendrá que entender que el país necesita contrapesos reales, no experimentos de identidad”, señaló.
Reacciones desde Palacio Nacional y Morena
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reaccionó durante su conferencia matutina calificando el relanzamiento del PAN como un acto “de muy poca sensibilidad”, al realizarse en medio de las emergencias por inundaciones que afectaban a varios estados del país.
“Mientras la gente sufre por las lluvias, ellos hacen eventos de relanzamiento en salones cerrados. Es el mismo PAN, en el mismo lugar y con la misma gente”, expresó la mandataria.
Sheinbaum también ironizó sobre la “búsqueda de identidad” del blanquiazul, asegurando que “siguen siendo parte del viejo régimen que gobernó junto al PRI”. Días antes había acusado al PAN de buscar una nueva alianza con Movimiento Ciudadano (MC), a la que llamó “el MAC-PAN”, asegurando que “solo cambiarán de socios, pero no de prácticas”.
En la misma línea, Mario Delgado Carrillo, dirigente nacional de Morena, afirmó que la ruptura confirma la “desesperación” de los opositores.
“El PAN y el PRI ya no saben cómo presentarse ante el pueblo. Uno se victimiza y el otro se desmarca, pero los dos representan el mismo pasado que la gente ya superó”, dijo en entrevista.
Por su parte, Luisa María Alcalde, secretaria general de Morena, consideró que el anuncio panista “no cambia nada”, pues los ciudadanos ya perciben a los partidos tradicionales como parte de una misma estructura. “Pueden romper o reconciliarse, pero el pueblo ya eligió otro camino”, señaló.
⚖️ Un reacomodo político en marcha
La ruptura PAN–PRI no solo implica el fin formal de una alianza electoral, sino también un reacomodo interno de fuerzas en la oposición. Analistas coinciden en que Jorge Romero busca reposicionar al PAN como una oposición moderna, menos atada a las viejas estructuras priistas y con mayor identidad liberal-democrática.
Sin embargo, el desafío será enorme: sin aliados, Acción Nacional enfrentará elecciones estatales y federales con un Morena fortalecido y un PRI que aún conserva presencia territorial en zonas rurales.
Para el tricolor, la fractura llega en un momento de transición y desgaste, mientras su dirigencia insiste en que el partido “no está muerto” y que aún representa una opción para quienes se sienten defraudados por el gobierno federal.
En el tablero político nacional, el divorcio entre PAN y PRI deja abierta una pregunta: ¿puede sobrevivir una oposición fragmentada frente al dominio de Morena y la fuerza de la presidencia de Claudia Sheinbaum?









